Aunque parezca una cuestión clara que todo el mundo conoce, saber qué es un empresario o poner de acuerdo a dos personas sobre lo que es un empresario no es tarea fácil.

De entrada alguien podría contestar que un empresario es aquel que tiene una empresa, pero de nuevo nos encontramos con el problema de definir lo que es «tener». ¿Es empresario aquel que tiene acciones de Telefónica? Porque en teoría esa persona tiene parte de una empresa. Alguien que hace una campaña en Adwords para su blog ¿es un publicista?

. Un autónomo ¿Es un empresario?

Si la respuesta es no, porque ha de tener la mayoría de las acciones estaríamos hablando de que «grandes empresarios» no serían tales debido a que sus superempresas son sociedades anónimas y ellos obviamente tienen un paquete accionarial inferior al cincuenta por ciento.

Un empresario desde el punto de vista universitario

Por otro lado, podemos utilizar el factor académico: es empresario aquella persona que tiene un título universitario en la rama empresarial, como por ejemplo un Grado en Administración y Dirección de Empresas o una Diplomatura en Ciencias Empresariales.

La realidad es que esta teoría es difícil de sustentar, máxime teniendo en cuenta que una cosa es ser Licenciado en Derecho y otra bien distinta ser abogado, juez o fiscal. Un Psicólogo lo tiene fácil: es aquel profesional que tiene titulación universitaria y está colegiado. Así que, siguiendo esa madeja, podríamos entender que un empresario es aquella persona que tiene un título de esa rama del conocimiento y además está colegiado.

El problema surge en que el grado de colegiación para ciertas actividades es nulo y que se puede ser miembro de un colegio oficial de muchas cosas pero no de empresarios. Por ejemplo, un SEO en Leon no tiene dónde colegiarse.

Es aquí cuando surgen las asociaciones empresariales, en León la FELE – Federación de Empresarios Leoneses o el Círculo Empresarial Leonés, en otros territorios sus asociaciones similares. Pero tampoco nos valdría, porque seguramente Bill Gates o Donald Trump no sean miembros de la federación de empresarios de su ciudad de residencia y son comúnmente considerados empresarios.

 

Poniéndonos en camino de una definición

Tal vez el aspecto más adecuado para considerarse empresario es tener una actividad vinculada a la creación o más bien gestión de empresas. Y es que es ahí, precisamente en la actividad a la que se dedica la persona, donde puede radicar la clave de lo que estamos analizando.

Una persona cuya principal actividad es la gestión de empresas, que generalmente tiene conocimientos suficientes para ello y por ende normalmente un título universitario que lo atestigua, aunque no es necesario, y que, en líneas generales, se entiende que tiene cierto grado de propiedad sobre la empresa como un psicólogo de León especializado en terapia de pareja o un autónomo de Lugo que trabaje como consultor e un abogado, que es la diferencia que habría entre un directivo, un accionista, un capitalista y lo que entendemos muchas veces por empresario.

Así que, al igual que muchas veces el hábito no hace al monje, aquellos que ponen un bar con su prima y se consideran empresarios, compran un par de acciones y se consideran empresarios, o tienen un título de LADE y se consideran empresarios, deberían repensar un poco si esa calificación que se autoatribuyen se ajusta a la realidad o deberían avanzar un poco más en la definición y su cualificación para hacerla propia.

Así que si tienes una definición o quieres complementar la que te planteamos, puedes hacerlo a través de Google+ o simplemente compartiendo en redes sociales este artículo 🙂